RELATOS DE TERROR...
Los alumnos de 1BA de Literatura Universal nos invitan a disfrutar del TERROR😱 con estos relatos que han seleccionado y escrito para nosotros...👻
3, 2, 1,...UN COSTURERO, por Elena Fuentes Mateos
DULCE O TRUCO
RUIDOS EN LA COCINA
EL TÚNEL
3, 2, 1,...UN COSTURERO, por Elena Fuentes Mateos
-Te llamo mañana, ¿vale?
-¡Vale, adios!.
94 pasos. Me toco el vestido que mi abuela dejó hecho para mí,
antes de su muerte. 93, 92... son los pasos que hay hasta mi casa desde donde
vive Sara, mi mejor amiga. 48,47, me giro, porque aquí siempre lo hago. Detrás
de mí hay una casa, es igual que la mía y que todas las de la urbanización.
Está encantada, o eso dicen. Cuentan que era de un costurero loco que
secuestraba a las niñas, allá por la I Guerra Mundial. Después de que mataran
al amor de su vida, se volvió tan loco que raptaba a las niñas y les cosía la
boca, simulaba casarse con ellas, luego las mataba y finalmente las enterraba
en el sótano de su casa para que su amor permaneciera junto a él para siempre,
como el de su primera mujer. 46, doy un paso, me he quedado parade, me vuelvo a
girar para ver la casa. En una de las ventanas hay alguien. 45, 44, 43, 42, 41.
Detrás de mí hay alguien, lo noto. Empiezo a correr. 40, 39, 38, 37, 36, me
tocan, echo a correr más rápido. Sara me explicó que su alma, la del
costurero, nunca descansaría hasta
reencontrarse con el amor de su vida. 3, 2, 1, 0. Unas manos grandes me
recubren la boca y el cuerpo y me susurran al oído: “Tranquila, hija, que ya
estás en casa. No te hará daño. El amor de su vida eres tú.”
DULCE O TRUCO
«Se acerca Halloween, él también.
Como cada año, saldrá de su reposo para
caminar por las calles de algún lugar. Y al sonar del Dulce o truco, puede que
elija tu pase a la misma muerte.
Suena el timbre. Miras por la ventana.
Un niño con un disfraz algo tenebroso y una canasta en su mano espera por ti. Se
entumecen tus piernas, se empalidece tu rostro. Aun así, tus manos abren la
puerta.
Sus ojos te miran fijamente, de su boca sale
sangre y de sus pequeñas manos deja caer el corazón de su presa.
¿Serás el próximo?»
RUIDOS EN LA COCINA
Nos encontrábamos
cenando juntos en familia, cuando por toda la casa empezaron a oírse una serie
de ruidos. Sonaba como si azotaran las puertas y estrellaran vasos contra el
suelo. Mi marido nos pidió que permaneciésemos en nuestros lugares mientras él
se levantaba a averiguar qué pasaba. Había caminado solo un poco, cuando una extraña sombra cruzó detrás de él
a toda velocidad. Mis hijos y yo soltamos incontables gritos y corrimos fuera
de la casa. Mi esposo fue detrás de nosotros y le contamos lo sucedido, por su
parte él dijo que no había encontrado nada fuera de lugar, que entráramos a la
casa para terminar de cenar. Nosotros nos negábamos. Aun así, tuvimos que
hacerlo porque afuera estaba helando.
Llegado el momento de
irse a dormir, mis hijos no quisieron ir a sus habitaciones, así que se
metieron en la nuestra; de todos modos, no eran capaces de conciliar el sueño.
Apenas habían pasado unos minutos, cuando los sonidos en la cocina se oyeron de
nuevo, esta vez de forma más intensa, no sé si por el silencio de la noche o
porque el fenómeno se presentaba de manera más violenta. Mi marido volvió a
bajar, fueron unos minutos de silencio y de repente aparece corriendo, el
rostro descolorido, muy asustado, apenas podía ni articular palabras… En la
cocina estaba su hermano, pero no era real, estaba translúcido y con una gran herida abierta en su cabeza…
No sabíamos qué hacer,
estábamos muy desconcertados, y lo estuvimos mucho más, cuando, en medio de la
noche, recibimos una llamada de la policía para avisarnos de que mi cuñado había muerto al caer del
techo…
Mi marido y su hermano
habían quedado en arreglar juntos el techo de su casa y mi marido no había
faltado a su palabra. Creo que por eso el fantasma de mi cuñado se ha instalado
en la cocina de nuestra casa.
JUSTICE
Justice era una chica
adorable, su belleza era inigualable y su carácter dulce y amable la hacía una
de las mujeres más respetadas de su vecindario. No era extraño cuando la joven
salía a ayudar a otras personas, en especial a los ancianos que más lo
necesitaban. Día a día, Justice pasaba por la casa de la familia Norman, en
donde solo habitaba Kenzie, una anciana de 70 años a la que todos temían pero
que había hecho buenas relaciones con Justice.
Un día, Justice preparó un
pastel de manzana y decidió llevarlo a Kenzie, quien amaba comer dulces aunque
nunca podía hacerlo. Justice se emocionó pues por primera vez en su vida, la
vio sonreír.
Un tarde, cuando pasaba por
la casa de la amargada mujer, Justice vio que la puerta permanecía abierta,
algo extraño que hizo que la joven curiosa se acercara. Se encontró el pomo de
la puerta lleno de sangre y vio a un hombre dentro de la casa que caminaba
inquieto de un lado a otro.
Justice se asustó y trató de
huir en vano, porque el hombre la vio y
la llamó enseguida, y lo hizo por su nombre, lo cual alarmó aun más a Justice.
La joven se dio la vuelta de
inmediato y explicó:
-Disculpe, estaba buscando a
la señora Kenzie, pero veo que no está, volveré luego.
El hombre no dudo en
replicar y expresó que necesitaba ayuda.
-La señora Kenzie murió
–dijo entre lágrimas el hombre.
Justice sabía que quizás ese
hombre era el culpable. No tuvo tiempo a huir: el hombre la sujetó fuerte y
golpeó su cabeza.
Cuando la amable joven
recobró el conocimiento, se encontraba atada a una cama junto al cuerpo de la
señora Kenzie. En la pared había una nota escrita que decía: “Serás libre
cuando el cuerpo de la señora Kenzie desaparezca. Necesito que la cuides para
evitar que su espíritu vague por esta casa para siempre.”
Entre lágrimas Justice miró
el cuerpo que yacía sin vida a su lado y
horrorizada se dio cuenta de que aquel cuerpo no era el de la señora
Kenzie, sino el de su abuela.
EL TÚNEL
Las leyendas son ciertas, nunca es bueno
dudar de ellas y mucho menos pensar en retarlas.
Se dice que en el pueblo hay un horrible túnel en
el que aparecen fantasmas. Nadie había podido desmentir este
hecho porque no existía nadie que pudiera entrar a ese lugar y salir con vida
para contarlo. Así que un
grupo de cuatro amigos decidió emprender una aventura al macabro túnel. Uno de ellos cogió el coche de sus
padres para ir con sus amigos en busca de esos supuestos fantasmas. Llevarían
una cámara para tener pruebas de lo que fuera que lograran hallar.
Al llegar, se dieron cuenta de lo
terrorífico que resultaba ese lugar, tenían miedo pero intentaban ocultarlo de
la mejor manera posible. Los cuatro chicos se situaron en el medio del túnel y
gritaron las siguientes palabras: “¡Sal de dónde quiera que estés, no nos
importa quién seas!”. Lo repitieron al menos cuatro
veces. Solo les respondió el eco. Estaban resignados a no encontrar nada, así que colocaron la cámara que traían
en el capó del coche para tomar una foto y demostrar que allí no habían
fantasmas.
Regresaron al auto y, entre bromas y
comentarios, esperaban que el conductor arrancara. No lo hacía, se mantenía
inmóvil y sin responder a las preguntas de sus amigos hasta que habló. Les
preguntó si ellos lo ayudarían en cualquier circunstancia. Todos asintieron. Entonces
bajó su mirada hasta los pies y los adolescentes ahogaron un grito de terror y
pánico. Su amigo
estaba siendo agarrado por unas manos blancas con garras.
Ni siquiera miraron hacia atrás cuando
salieron despavoridos del coche dejando
a su amigo solo con los fantasmas y corrieron hasta que se
cansaron y se alejaron del lugar. Tenían un marcado cargo de conciencia, así
que, pese al miedo, volvieron al túnel. Su amigo ya no estaba. Los fantasmas se lo habían llevado.
Nunca nadie supo nada de ese chico, desapareció sin dejar rastro.
¿Entrarías a ese túnel?
Pon mucha atención, pues si sigues correctamente los
pasos de este juego, podrías viajar a un mundo alterno por medio del ascensor.
Los que dicen haber jugado y tenido éxito cuentan que la puerta del ascensor se
abrió a pasillos interminables, con extrañas luces que brillaban en la
distancia, o que aparecieron en una versión paralela del mismo edificio, aunque
en ella todo estaba oscuro y había macabros sonidos que parecían acercarse
desde la distancia. Incluso hubo alguien que dijo que su
teléfono y su cámara de vídeo no funcionaban en dicho lugar. Y todos, sin
excepción, aconsejaron no explorar esas realidades alternas.
Si te atreves a jugar, más vale que anotes estas instrucciones.
Lo primero que necesitas es encontrarte en un edificio con 10 pisos o más. Entra en el ascensor desde el piso 1° y presiona el botón del piso 4°. Cuando el ascensor llegue a este último, regresa pulsando el botón del piso 2°.
Una vez que estés en el 2°, pulsa el botón del piso 6° y al llegar allí, baja de vuelta al 2°. Cuando regreses a este, oprime el botón del piso 10°. Y cuando estés en el 10°, baja hasta el piso 5°. Ten cuidado porque existe la posibilidad de que en ese instante una mujer alta y de apariencia extraña entre contigo. Acuérdate de ignorarla en todo momento.
Presiona de nuevo el botón del 1° piso y espera. Si en lugar de bajar al 1°, el ascensor sube hasta el 10°, prepárate, significa que el juego ha funcionado.
Una vez que las puertas del ascensor se abran en el 10° piso, te encontrarás en una dimensión alterna dentro del mismo edificio. Si la mujer extraña subió contigo, va a preguntarte hacia donde te diriges. No le respondas, por lo que más quieras. Ni siquiera la mires, ni le hagas caso.
Abre los ojos. Nuevamente esperando que la oscuridad se haya ido o que un mínimo haz de luz le permita observar algo, cualquier cosa. Pero no; la negrura sigue cubriéndolo todo. Ya no recuerda cuántas veces despertó. Sí recuerda el dolor, que persiste. Muñecas, tobillos, un costado, quizás cerca de las costillas. La cabeza, arde. Respirar sigue siendo difícil, pero puede distinguir el olor a sangre. Dos puertas se cierran a golpes. El auto se pone en marcha. Antes de que arranquen alcanza a escuchar: «¿Cuánto hace que está el paquete atrás? Hay que despacharlo hoy.»
EL
ASCENSOR

Si te atreves a jugar, más vale que anotes estas instrucciones.
Lo primero que necesitas es encontrarte en un edificio con 10 pisos o más. Entra en el ascensor desde el piso 1° y presiona el botón del piso 4°. Cuando el ascensor llegue a este último, regresa pulsando el botón del piso 2°.
Una vez que estés en el 2°, pulsa el botón del piso 6° y al llegar allí, baja de vuelta al 2°. Cuando regreses a este, oprime el botón del piso 10°. Y cuando estés en el 10°, baja hasta el piso 5°. Ten cuidado porque existe la posibilidad de que en ese instante una mujer alta y de apariencia extraña entre contigo. Acuérdate de ignorarla en todo momento.
Presiona de nuevo el botón del 1° piso y espera. Si en lugar de bajar al 1°, el ascensor sube hasta el 10°, prepárate, significa que el juego ha funcionado.
Una vez que las puertas del ascensor se abran en el 10° piso, te encontrarás en una dimensión alterna dentro del mismo edificio. Si la mujer extraña subió contigo, va a preguntarte hacia donde te diriges. No le respondas, por lo que más quieras. Ni siquiera la mires, ni le hagas caso.
Hay dimensiones que son muy oscuras pero inofensivas.
Otras pueden ser prácticamente iguales a la tuya, pero con sutiles diferencias.
Y otras…mejor no experimentarlas. Algunas son
tan siniestras y peligrosas que los jugadores anteriores aseguran que nada más
mirarlas se siente cómo el miedo te pone en alerta ante el peligro latente. En
este punto, deberías volver a tu dimensión de inmediato. Y recuerda: si te
atreves a explorar, esa es tu decisión.
Si quieres regresar debes seguir el mismo procedimiento que ya te expliqué, pero a la inversa. En caso de que no funcione, tienes que presionar el botón del 1° piso, una y otra vez, hasta que el ascensor se ponga en marcha para bajar. La mujer seguirá a tu lado, mirándote penetrantemente, pero no pierdas los nervios.
En cuanto regreses al 1° piso, debes salir rápidamente sin mirar atrás. No te olvides de que ella sigue vigilándote y es muy peligrosa. Continúa caminando sin girarte hasta que escuches a las puertas del ascensor que se cierran.
Este es el macabro juego del ascensor que puede llevarte a otros mundos, pero también mostrarte a los seres que acechan cuando no los podemos ver, ¿te atreves que jugarlo?
Si quieres regresar debes seguir el mismo procedimiento que ya te expliqué, pero a la inversa. En caso de que no funcione, tienes que presionar el botón del 1° piso, una y otra vez, hasta que el ascensor se ponga en marcha para bajar. La mujer seguirá a tu lado, mirándote penetrantemente, pero no pierdas los nervios.
En cuanto regreses al 1° piso, debes salir rápidamente sin mirar atrás. No te olvides de que ella sigue vigilándote y es muy peligrosa. Continúa caminando sin girarte hasta que escuches a las puertas del ascensor que se cierran.
Este es el macabro juego del ascensor que puede llevarte a otros mundos, pero también mostrarte a los seres que acechan cuando no los podemos ver, ¿te atreves que jugarlo?
EN EL MALETERO
Abre los ojos. Nuevamente esperando que la oscuridad se haya ido o que un mínimo haz de luz le permita observar algo, cualquier cosa. Pero no; la negrura sigue cubriéndolo todo. Ya no recuerda cuántas veces despertó. Sí recuerda el dolor, que persiste. Muñecas, tobillos, un costado, quizás cerca de las costillas. La cabeza, arde. Respirar sigue siendo difícil, pero puede distinguir el olor a sangre. Dos puertas se cierran a golpes. El auto se pone en marcha. Antes de que arranquen alcanza a escuchar: «¿Cuánto hace que está el paquete atrás? Hay que despacharlo hoy.»
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